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| Mi segundo bebé y como nace un hermano Por: CARLOS THORNTON |
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En nuestro primer encuentro compartí con ustedes, toda la emoción de ser padre por primera vez. Ahora, con un segundo bebé, me estremezco al recordar su llegada a nuestras vidas, y más aún cuando mi primer hijo lo toma en brazos y le dice: ¡Hola, soy tu hermano! |
QUEREMOS SER PADRES
Mi segundo bebé me dio la oportunidad de hacer todo lo que siempre quise y no pude hacer con el primero. Durante el embarazo, engordé ufff, no tienen idea, tuve antojos, malestares, los mismos síntomas que mi esposa, cómo o por qué nadie lo sabe. Con ella viví, mes a mes, los resultados que mostraban las ecografías hasta que llegó el momento en que nos dijeron que sería varón. ¡Otro hombrecito! ¡Gracias Dios! Es que estoy convencido de que a un bebé, no le importa dónde nazca, dónde lo lleves o qué le compres, para él no hay nada como sentir tu calor, escuchar tu voz siempre cerca porque al final de cada día, eso es lo que le dará paz a su sueño. Pero sigamos, conseguí un trabajo, así que un 24 de septiembre de 2004, sentado al frente de mi compu, me llama mi mujer y me dice: -Se me rompió la fuente-. De un salto dejé todo y salí corriendo a buscarla, ya en el camino llamé a mi papá y le dije que estábamos yendo a la clínica. Lo cierto es que mi papá fue el primero en llegar, y nos vio entrar en la sala de partos. A diferencia de mi primer hijo, este pequeñín nació por cesárea, pensé que no resistiría, sin embargo, vi toda la operación…el doc iba narrándome cada detalle hasta que por fin lo encontró y sacó su pie, su cabecita, sentí toda la emoción de cortar su cordón umbilical, enseguida el pediatra lo limpió y lavó, y de allí al regazo de su mamá. Lo cierto es que, me crean o no, la misma escena volvió a repetirse. Cuando lo pusieron en la cuna, abrió sus ojos como si me viera y le dije: -Hola hijo ya estas aquí, te amo-. SOY TU HERMANO PARA SIEMPRE Hasta que un día le dije: - Hijo. ¡Vamos a conocer a tu hermanito!- Pasamos por una florería y le compró un globito, mientras que yo con los ojos llenos de lágrimas veía en su rostro una expresión de felicidad. Al llegar al cuarto, para sorpresa de todos, lo primero que dijo fue: -¡Hola hermanito! Todavía me emociona recordar que yo le dije: No cabe duda, ser su hermano mayor lo hacía sentir importante y al resto de la familia nos llenó de mucha alegría verlo tan feliz.
Para terminar, déjenme decirles que si están esperando a su segundo bebé, no descuiden a su hijo mayor, háblenle mucho, compréndalo, engríanlo. Yo quizá sea muy engreidor, pero cuando debo ser estricto y corregir lo hago sin titubear. Soy lo que se dice un papá sobre protector, pero no me arrepiento. Lo seré siempre porque la alegría de ver a mis hijos juntos e inseparables, y sentir el amor que se tienen cuando juegan, cuando le da la mamadera o le sonríe y le da una caricia, me hace sentir que estoy haciendo bien mi trabajo, el que por cierto no es fácil, pero ser papá es el mejor trabajo del mundo… |