El primer año de vida de tu bebé es el principio de una importante etapa de aprendizaje tanto para él como para ti. Por un lado, el pequeñín está usando sus sentidos, principalmente sus ojos y sus manos, para descubrir el mundo que lo rodea, mientras tú aprendes a ser madre cada día, como cuando te das cuenta que lo que leíste no funciona y que en cambio los consejos de tu mamá o tu abuela no solo son los mejores, sino los más simples. |
Pues bien, a medida que crece, tu bebé se irá haciendo independiente. Alrededor de los ocho meses querrá comer solo, coger su cuchara, porque aunque está desarrollando su motricidad fina tiene la suficiente habilidad para hacerlo, así que prepárate para ver la comida en su cara, su ropa, su cabello o regada por el piso… Pero no te preocupes, un paño para limpiar su carita y otro para el desorden serán tus mejores aliados.
- Si tu bebé tiene hambre aprovecha y dale de comer.
- Cuando satisfaga su apetito inicial, déjalo que intente comer por sí mismo, y aunque bote mucha comida, que así será, deja que se siga alimentando.
- Si continúa con hambre, llorará debido a la frustración de querer comer rápido y no poder hacerlo. Este es el momento en que debes ofrecerle algunas cucharadas tú misma.
- Si tiene sed, ayúdalo a coger el vaso porque aún no está listo para eso.
- Y cuando notes que está con muchas ganas de comer solo, te recomendamos reunir muchas cucharas porque la mayoría terminará por el suelo. Luego, déjalo coger la suya, mientras tú llenas otra para que así pueda dar buenos bocados y alimentarse bien siempre.
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